Sayonara no Asa ni Yakusoku no Hana wo Kazarou

Los días caen como gotas de lluvia para ti, el tiempo es una inmensa neblina donde flotas mientras tejes el hilo de tu vida en una infinita tela de Hibiol que es tu memoria y que cae en columnas de tejido blanco sin fin. Pero la anciana te advierte, no debes conocer el amor o sabrás lo que es la soledad, porque tu perteneces al pueblo de los que se despiden… porque tu eres inmortal.

Un niño que huele a sol

Maquia es una joven huérfana de quince años que pertenece al pueblo de los Iorph, seres que pueden vivir cientos de años sin cambiar su joven apariencia. Los llaman el pueblo de los que se despiden (o los que tienen que separarse) porque debido a sus largas vidas todo contacto con los seres humanos llega inexorablemente a su fin y tienen que ver como desaparecen una y otra vez. Están condenados a separarse de los humanos cuyas vidas son finitas.

Por ese motivo viven apartados de los hombres, dedicados a vivir sus vidas pacíficamente y a tejer en sus enormes telares los sucesos del día a día en una tela llamada Hibiol que es el hilo de sus vidas, la memoria de los acontecimientos en la vida del clan que se pueden leer en el tejido igual que se podrían leer las crónicas escritas en un libro.

Ella se siente sola ya que sus padres murieron cuando era niña y la compañía de la anciana y líder del clan no es suficiente para borrar ese sentimiento. A pesar de ello Maquia vive sus días en paz.

Pero esta existencia idílica se ve amenazada por la codicia de los hombres del reino de Mezarte, que por orden del Rey atacan la ciudad de los Iorph en busca de la sangre que les permite permanecer jóvenes durante siglos. Los soldados llegan volando a lomos de criaturas semejantes a dragones llamadas Renatos que son los últimos seres que quedan de tiempos antiguos y que forman la base del poder y del dominio del Rey sobre otros reinos cercanos.

No contento con la supremacía sobre sus vecinos, el Rey desea una muchacha inmortal para perpetuar el linaje de la casa real por cientos de años y la tragedia cae sobre los Iorph que ven impotentes como los miembros de su clan son secuestrados o muertos.
Maquia consigue huir apenas y perdida en medio de un bosque oye el llanto de un niño que es el único superviviente de una caravana que ha sido atacada por bandidos.

Al ver que está solo decide hacerse cargo de él, cuidándolo como una madre lo haría y desviviéndose por él. Maquia no envejece por más años que pasen, pero Ariel sí. Y ésta es la historia sobre cómo se va transformando el vínculo entre ellos. Es la historia de lo que significa el paso del tiempo, la familia (especialmente el vínculo maternal), la muerte y la soledad.

El telar del tiempo eterno

Sayonara no Asa ni Yakusoku no Hana wo Kazarou (Maquia: Una historia de Amor Inmortal) es el debut de Mari Okada como directora en esta película de animación donde también figura como guionista, trabajando bajo el sello del estudio P.A. Works.

La película se estrenó en los cines de Japón el 24 de febrero de 2018 y se hizo con el quinto puesto en taquilla en su debut . Se estrenó en España el 9 de noviembre de 2018 por Selecta Visión y obtuvo el premio a la Mejor película en la sección Fantàstic Discovery del Festival de Cine de Sitges 2018.

P.A. Works Corporation abreviado Progressive Animation Works es un estudio de animación japonés fundado en Noviembre de 2000 en Toyama por Kenji Horikawa que trabajó para Tatsunoko Production, Production I.G, y Bee Train antes de crear P.A Works.

La lista de trabajos no tiene desperdicio:

Canaan, Angel Beats!, Another, RDG: Red Data Girl, Nagi no Asukara, Glasslip, Shirobako, Charlotte, Kuromukuro, Tenrou: Sirius the Jaeger, Irozuku Sekai no Ashita kara, Fairy Gone, Appare-Ranman!

Pero lo que destaca aquí es la lista de obras de Okada como guionista que es casi un vademecum:

AnoHana, su primer gran éxito (que ya es un clásico que te toca la fibra sensible por mucho que intentes evitarlo)
Lupin the Third: The Woman Called Fujiko Mine (dura pero con un estilo del que muy pocas pueden presumir)
El guión de 8 episodios de Kuroshitsuji (¡ese mayordomo!)
El guión de 6 episodios de Fate/stay night (sin palabras)

Aquí me voy a dar el lujo de engordar un poco más la lista…

Basilisk
CANAAN
Toradora!
The Book of Bantorra
Darker Than Black: Gemini of the Meteor
Black Rock Shooter
Gosick
Sakurasou no Pet na Kanojo
Mobile Suit Gundam: Iron-Blooded Orphans
Kiznaiver
Kokoro ga Sakebitagatterunda (The Anthem of the Heart)

…y muchas más que no caben aquí. Si las miras sueltas impresiona pero si las miras en bloque y recuerdas la historia de cada una y cuanto has disfrutado viéndolas y el tamaño de la imaginación que hay que tener para crear todos esos mundos y todas esas historias… es para quitarse el sombrero ante la señora, sin condiciones.

Y la mitad del mérito de lo que hace de esta película una maravilla es la música que está compuesta por Kenji Kawai y que es una de sus bandas sonoras más memorables (no vamos a discutir si es la mejor, no se me ocurre ejercicio más difícil que elegir cual es su banda sonora número uno pero sí se puede decir que es incluso mejor que la de The Sky Crawlers, con las de Patlabor me lo tendría que pensar…).

El ending de la cinta lo pone Rionos con el tema “Viator”.

Un dragón de ojos rojos

Con la verdad por delante, no, no soy neutral esta vez. Aquí hemos levantado bandera blanca y nos hemos rendido sin condiciones.

Ya lo he dicho antes alguna vez, si uno puede enamorarse de una película completamente a mí me pasó con Maquia y haga lo que haga Okada en el futuro yo lo veré religiosamente. Pero no ha sido por el prestigio del pedigrí de su trabajo anterior (que no es poco), ha sido por méritos propios de la cinta. Eso y la banda sonora. Nunca he visto una mezcla tan perfecta de música con imagen y movimiento. Han cogido dos caras y han creado una moneda perfecta, casi parece hasta fácil. Y no lo es, esta banda sonora es como un traje de alta costura hecho a medida para la película hasta la última puntada.

Y lo curioso es que esta vez incluso hasta el respetable público que no consume solo animación japonesa en su dieta está de acuerdo. Cual no habrá sido mi sorpresa cuando veo que en Rotten Tomatoes (si, los únicos e inimitables) ¡¡le ponen un 100% de tomate rojo!! Es decir, ¡¡Matricula de honor!!.
Y ojo que esta gente no se corta mínimamente a la hora de poner una película a caer de un burro, torres más altas han caído…

Si, la película es… a ver si me atrevo a decirlo… ¡¡¡preciosa!!!
(memo interno – ¡¡¡no volver a usar ese adjetivo en los próximos diez años!!!)

Bueno, ya de perdidos al río…
Visualmente hablando es simplemente preciosa

Es un mundo mágico medieval sin caer en la trampa élfica pero solo por los pelos (tanto pelo rubio…). La magia se limita al hecho de que los Iorph viven vidas interminables y a los dragones, que aquí se apartan un poco del diseño clásico; son figuras que parecen casi hechas de piedra pero que eso si, vuelan majestuosamente y resultan lo suficientemente amenazadoras excepto por el nombre, me imagino que «Renato» resulta lo bastante exótico en japonés para que el tema no acabe en chiste en plan “Volvemos a Las Noches” o “Brazo Derecho de Gigante”.

La vida de los Iorph mientras tejen está retratada con una arquitectura espectacular que a la vez transmite una paz (no, no voy a decir mágica) más bien seráfica (el arquetipo casi se impone solo).

En cambio la vida de Maquia fuera de su tierra natal tiene un encanto rural casi tan perfecto como el de un Hobbiton de la Comarca y si miras todos los tejados juntos de las casas de la ciudad casi parece que estamos en Trost a punto de ver un titán.

Pero lo mejor de todo es la luz, esa luz que casi te ciega, esa luz intensa que corta las líneas de todo lo que se ve con bordes nítidos dejando el paisaje y las ciudades casi en relieve sobre cielos azules interminables. Como si quisieran retar a duelo al maestro de las nubes, a punto han estado de darle un susto a Makoto Shinkai.

Aunque incluso con la nota máxima, hay quien se sigue tirando a la yugular por el mismo sitio, la trama.

No voy a discutir, esto es como esas figuras con trampa en las que se pueden ver dos imágenes a la vez, y que dependiendo de las líneas que miras es un ying o un yang lo que te salta a los ojos.
Si no lo ves pues eso… que no lo ves.

Algunos se quejan de que no se cuenta de donde vienen… los dragones, el rey, la guerra, los Iorph, el imperio… y por qué fumaba la abuela, de que faltan una o dos ovas, y que lo ideal hubiera sido una serie completa… vamos que daba para un juego de tronos entero.

Otros se quejan de que para contar una historia de maternidad, toda esa quincallería sobraba, armaduras de los soldados incluidas, y que para mamá perfecta ya estaba la de Wolf Children sin necesidad de irse por las ramas, o sea, que demasiadas subtramas que no llevan a ninguna parte…

Y volvemos otra vez a la casilla de salida.

Aquí lo que importa es ella, cómo se siente al ver que el bebé que tomó en sus brazos una vez se ha convertido en un hombre mientras que ella sigue pareciendo la misma niña, y cómo se siente él cuando mira a esa niña y trata de decir oka san… a pesar de que cada vez le cuesta más…
Y todo lo demás es el marco que ilumina el paso del tiempo, algo que nunca se ve porque siempre lo damos por sentado, porque siempre es el mismo para todos… excepto esta vez.
Ni sobra ni falta nada. Se necesitan dos caras para hacer una moneda.

El que necesite un guión marcado hasta la última cuadrícula con las medidas puestas en decimales y notas en los márgenes puede irse a la oficina de patentes a mirar planos.
El que quiera soñar que vuela a lomos de un dragón sobre las nubes solo tiene que cerrar los ojos y pronunciar el nombre en voz alta. Maquia.

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