La Última Lluvia – Capítulo 1

La agua caía de forma abrumadora, al ropa le peso más, el pelo le molestaba, las gotas de agua se le metían en los ojos y le costaba ver. Parecía que cada gota de agua pesara una tonelada y no dejaban de caer incesante le costaba moverse. A duras penas podía mover la cabeza, las ataduras que le ligaban a los poste estaban tensados; tenía los brazos doloridos y las piernas estaban entumecidas una sombra se acercó. Parecia que no le afectaba la lluvia, se movía con extrema normalidad; le estaba mirando. Lagon sabía que esa sombra le obsrevaba. Intentó alzar la cabeza para ver quién era, le costaba horrores mantener la cabeza para ver quien eram el pelo era cómo llevar piedras colgadas.
Los ojos se entreabríeron y Lagon vió un hombre encapuchado solo podía ver los ojos, que le ardíanpensó que eran imaginaciones suyas no podía arder nada bajo esa llúvia.
-Me asombras Lagon, incluso bajo mi llúvia puedes moverte, muchos mueren con las primeras gotasmejor! jaja- explotó el encapuchado con una sonora carcajada- así podre torturarte mucho más!
Lagon no púdo aguantar más y bajo de nuevo la cabeza. El encapuchado prosiguió- me arrebataste todo Lagon y tú ni siquiera debes acordarte esta no es tu guerra, bueno no lo era pero tenías que ponerte por el medio¡Puto mestizo!- El encapuchado le pegó una patada en el brazo izquierdo, este se doblóle habia roto el brazo.
¿¡Te duele!?
Lagon no podía contestar, el brazo le dolía cada vez más pues la llúvia lo golpeaba y la sangre le descendia del brazo en grandes cantidadesno podria seguir así mucho rato.
-Creo que voy a disfrutar con esto más que tú, Lagon- el encapuchado chasqueó los dedos y Lagon vió tres sombras más, una se removía con fuerzas como si intentara soltarse.
-¡Lagon!- fué un grito de mujer
El encapuchado chasqueó de nuevo los dedos, esta vez un espada atravesó el torso de Lagon, este intentó gritarno pudosentía como sí todo se volviera niebla, era más ligero
-¡No dejaré que te mueras! ¡Aun no!- el encapuchado chasqueó otra vez los dedos esta vez una de las 3 sombras se aproximó a el y le hizo beber un extraño líquido violeta el peso y el dolor volvieron, una bocanada de amarga vida.
-¡No te duermas Lagon ahora viene lo bueno!- Lagon intentó levantar la cabeza, esta vez le costo más; vio una mujer aunque no le podía ver la cara una espesa niebla negra le ocultaba el rostro, Lagon epnsó que ella era la que habia gritado su nombre antes, tambien habia 2 hombres de unos 2 metros y muy corpulentos. El encapuchado tenía esta vez una sonrisa dibujada en la cara- Ahora sabras lo que es sufrir- chasqueó de nuevo los dedos, la chica camino hacia el encapuchado, Lagon se quedo paralizado esos movimientos de cadera, esos pechos y la melena negra que le sobresalia de la nieblasentía que conocía a esa chica, ella le conocíahabia gritado su nombre
¡¿-Te suena verdad Lagon?! Te dare una pista es por ella que estas aqui.
Por primera vez Lagon observo el terreno, estaban cerca de un pequeño templo construido con piedra blanca. No habia nada más, todo lo demas era un acantilado que acababa justo detras de Lagon rodeando todo el templo. Un escalofrió le recorrió la espalda y una lagrima cayo lentamente por su mejilla sabia donde estaban la tumba de Maylamiro a la mujer de nuevo sus lagrimas se precipitaron hacia el sueloy a duras penas pronunció- Maylaeres tu- el encapuchado estallo en otra sonora carcajada -¿¡Ya te has dado cuenta verdad!? Si amigo mio, esta es tu prometida- no habia acabado las ultimas palabras cuando Lagon bajo de nuevo la cabeza completamente agotadosus heridas seguian sangrando, el efecto de la poción habia durado poco- Es extraño el efecto debe durar 3 horas por lo menosha durado escasos minutos ¡Dadle otra!-Lagon volvio del mundo de los muertos una segunda vez, te he matado dos veces la tercera sera la mas dolorosa te lo prometo- chasqueo los dedos otra vez la niebla que ocultaba el rostro de Mayla desapareció, se lanzo a los brazos de Lagon, lloraba desconsoladamenteal parecer tampoco le afectaba la lluvia-Lagon, te he hechado de menos- dijo entres sollozos.
No pudo contestar
-¡Ya basta de charla!- chasqueó los dedos y Mayla se aparto de Lagon como si no le conociera, se aproximo a uno de los hombres y le beso.
-Deberias ver tu cara Lagon¡Das pena!- chasqueo los dedos de nuevo y Mayla empezo a desnudarse lentamente ante aquel hombre al que habia besado…

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