Kimetsu no Yaiba

Caminas a través del bosque blanco mientras gotas de sangre caen sobre tus pisadas en la nieve. Llevas a tu hermana herida sobre la espalda mientras luchas por dar un paso más temiendo por su vida. La desgracia ha caído sobre tu familia pero tienes que tragarte tu dolor y seguir luchando por tu hermana que es lo único que te queda en el mundo, porque pase lo que pase y cueste lo que cueste… ella tiene que volver a ser humana.

Manos tan dulces como rayos de sol

Kamado Tanjiro es un joven amable y de buen corazón que vive en una casa en mitad de la montaña no lejos de una pequeña aldea pobre de algún lugar de las montañas del Japón, lejos de la civilización en plena era Taisho.

Tras la muerte de su padre, Tanjiro se convierte en el hombre de la casa, cuidando a su madre y sus hermanos menores y se gana la vida vendiendo carbón en la aldea para mantener a su familia. Un día al regresar a casa en las montañas, él encuentra a su familia masacrada por un demonio. Su hermana menor Nezuko, la única superviviente, se ha transformado también en un demonio a consecuencia del ataque.

Mientras huye por el bosque con su hermana a cuestas se encuentran con un cazador de demonios dispuesto a matarla. Tomioka Giyū se enfrenta a Tanjiro que no está dispuesto a permitirlo y queda impresionado por el valor y la tenacidad del chico para defender a su hermana.

Para Giyū, todos los demonios son criaturas malvadas que se alimentan principalmente de carne humana. Pueden cambiar la estructura de su cuerpo a voluntad, curar sus heridas rápidamente y poseen fuerza y agilidad sobrehumana. Solo se pueden matar al exponerlos a la luz del sol o si se decapitan con una espada Nichirinto que contiene luz solar y que solo poseen los cazadores de demonios.

Por eso le sorprende tanto la reacción de Nezuko que en lugar de intentar comer carne humana y atacar a Tanjiro, se enfrenta a Giyū para proteger a su hermano.

Dispuesto a darles una oportunidad (en parte por el remordimiento de no haber llegado a tiempo para salvar a la familia de los hermanos), Giyū envía a Tanjiro al monte Sagiri para ser entrenado por Urokodaki Sakonji, un antiguo miembro de la hermandad de cazadores de demonios a la que también pertenece Giyū, que reconoce el potencial de Tanjiro para convertirse en cazador.

El único objetivo ahora en la vida de Tanjiro es descubrir cómo devolverle la humanidad a su hermana Nezuko y los dos parten hacia la montaña donde vive Urokodaki. Gracias a su prodigioso olfato, Tanjiro guarda grabado en su memoria el olor del demonio que ha matado a su familia.

De camino a la montaña de Urokodaki un nuevo olor a demonio flota en el ambiente y Tanjiro y Nezuko se tropiezan con otra masacre en una casa de campesinos y comienzan a pelear contra el demonio que los ha matado, al que consiguen mantener a raya gracias a la nueva fuerza demoníaca de Nezuko.

Sin saber que Urokodaki también está allí, Tanjiro falla en su resolución de matar al demonio atrapado y es la luz del sol al amanecer lo que acaba por destruirlo. El viejo maestro tiene sus dudas sobre Tanjiro, ya que su carácter amable le impide reunir la determinación para matar que necesitan los cazadores para sobrevivir.

Finalmente Urokodaki acepta entrenar a Tanjiro tras someterle a una prueba, sabiendo que para conseguir entrar en el cuerpo de cazadores de demonios, los aspirantes deben enfrentar otra prueba mucho más dura de la que pocos salen con vida.

Pero Tanjiro está dispuesto a todo con tal de que Nezuko pueda volver a ser humana, y como no se alimenta de carne para no matar a nadie, ella cae en un estado de sueño permanente para recuperar fuerzas… mientras comienza el largo entrenamiento de su hermano en la montaña.

Un cuervo que habla

Kimetsu no Yaiba (鬼滅の刃? lit. «espada mata-demonios»), también conocido por su nombre en inglés Demon Slayer y como Guardianes De La Noche en España, es un manga escrito e ilustrado por Koyoharu Gotōge que comenzó a serializarse el 15 de febrero de 2016 en la revista semanal Shūkan Shōnen Jump de la editorial Shūeisha, completando hasta la fecha 20 volúmenes del manga.

La Editorial Norma en España, ha licenciado el manga rebautizándolo con el nombre Guardianes de la Noche. Su distribución digital, corre a cargo de la web Manga+ de Shueisha en Inglés y Español.

Kimetsu no Yaiba era hasta abril de 2019 una de esas series escondidas de la revista Weekly Shonen Jump. El manga se veía eclipsado por otras historias nuevas como The Promised Neverland, cuyo éxito fue prácticamente instantáneo. Con discreción, la obra logró hacerse un hueco en el magazín, consiguiendo enganchar aún cuando se trata de un género tan manido como el manga Shônen.

Y esta sería la historia normal de un manga Shônen más… pero una adaptación al anime producida por el estudio Ufotable fue estrenada el 6 de abril de 2019 y finalizó el 28 de septiembre del mismo año. Al final del último episodio del anime se reveló en una escena post-créditos el arco «mugen ressha» (el tren infinito) el cual sería adaptado en formato de película y se estrenaría el 16 de octubre de 2020 en Japón.

Y la serie explotó… (los dioses bendigan a Ufotable).

A diciembre de 2020 el manga ya contaba con 23 volúmenes publicados y con 120 millones de copias en circulación, incluidos copias digitales.
Para darle un poco de contexto a la situación, hay que tener claro que el rey indiscutible del manga en Japón es One Piece, sin discusión.

Pero un novato se le ha subido a las barbas al rey.

El manga Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba destrozó el récord de más tomos vendidos para una sola serie en un año con 82,345,447 copias. La marca previa pertenecía a One Piece con 37,996,373 copias vendidas en 2011.
Hay que tenerlos muy bien puestos para apear a One Piece de lo alto de la pirámide alimenticia…

La locura por Kimetsu no Yaiba es tal que se han establecido políticas en las librerías que no permiten a un comprador adquirir más de un ejemplar de cada tomo. ¿El motivo? La reventa de los mismos, que alcanza cifras astronómicas en la red. Esta demanda de tomos ha llevado a Shueisha a incrementar las tiradas y el tomo 20, que salió el pasado 13 de mayo a la venta en Japón, ha contado con una primera edición de 2.800.000 ejemplares, convirtiéndose en la segunda mayor tirada de la historia, solo por detrás de One Piece.

Y hay oscuros rumores acerca de esta primera edición, Shueisha habría impedido que Kimetsu no Yaiba rompiera un récord de One Piece.

En un popular foro de comentarios japonés circuló una teoría llamada “La razón por la que Kimetsu no Yaiba no imprimió más de 4 millones de copias en el tiraje inicial de su último volumen“, en donde los usuarios discutieron sobre el recientemente anunciado tiraje inicial del volumen final del manga de Koyoharu Gotouge, Kimetsu no Yaiba. Este tiraje inicial fue establecido en 3.95 millones de copias, por lo que la obra no pudo superar las 4.05 millones de copias del volumen 67 recopilatorio del manga de Eiichiro Oda, One Piece.

La editorial ya ha programado una reimpresión del volumen 23 del manga para el próximo 10 de diciembre, tan solo siete días después de la publicación inicial. Lo que indica que ya tenían contemplado que este tiraje inicial no sería suficiente para cubrir la demanda y que intencionalmente decidieron no imprimir más para preservar el récord establecido por One Piece.

En total, ha habido 22 volúmenes del manga de “Demon Slayer”, y el éxito fue tan fulminante que dichos volúmenes llenaron los 22 primeros lugares en la lista de ventas de cómics de Japón para la semana del 19 de octubre.

Después de que el portal japonés Oricon ha hecho públicos los datos de las ventas anuales, Kimetsu no Yaiba le arrebata por segundo año consecutivo la eterna corona a One Piece para convertirse en el manga más vendido de 2020 con una diferencia de casi 75M de copias vendidas.

Un dato que más o menos se sospechaba desde hace meses viendo el efecto que ha supuesto la adaptación animada de Ufotable en Japón y la película recientemente estrenada; una cinta que, como era de esperar, también ha causado una revuelta en el país nipón convirtiéndose (y contando) en la segunda película más taquillera en Japón por encima incluso de Titanic.

Y en los premios Tokyo Anime 2020 han roto con todo.

Animation of the Year: Kimetsu no Yaiba (Television)
Best Script & Original Story: Koyoharu Gotouge (Kimetsu no Yaiba)
Best Animator: Akira Matsushima (Kimetsu no Yaiba)
Best Sound and Performance: Yuki Kajiura (Fate/stay night: Heaven’s Feel, Sword Art Online: Alicization – War of Underworld)

Aunque Makoto Shinkai también se ha llevado su libra de carne…

Animation of the Year: Tenki no Ko (Film)
Best Director: Makoto Shinkai (Tenki no Ko)

A Yuki Kajiura habría que elevarla a los altares por su parte de la banda sonora, Masaru Shiina, conocido profesionalmente como Go Shiina, ha hecho la otra parte y también lo ha bordado.

El autor (o autora, ya llegaremos a eso…) ha conseguido el sueño de todo mangaka viviente, su obra se ha convertido en el manga más vendido de 2019; es el primer título en desbancar a One Piece en más de una década en dicha lista. Y le ha puesto en la situación más irónica que existe… (¿morir de éxito?).

El/la mangaka huye de los medios como de la peste y para comunicarse con la audiencia utiliza la figura de un cocodrilo verde con gafas (totalmente kawaii, eso sí).

Koyoharu Gotoge ha dicho que no se siente cómodo/a con que la gente use pronombres femeninos para hablar de el/ella. Su género no se ha hecho público, lo de que es chica son solo suposiciones de los fans.
También ha dicho que quiere que la gente se refiera a ella (¿ello?) con un pronombre neutro.

Y parece que el éxito ha sido una píldora difícil de tragar según los rumores…
“El creador de Kimetsu no Yaiba se retira del manga por problemas familiares. En las últimas horas ha circulado la noticia en blogs y portales asiáticos que el autor/autora Koyoharu Gotouge ha revelado en un mensaje que se retiraba de la industria del manga al finalizar su obra Kimetsu no Yaiba. Según diversas fuentes, la decisión de Gotouge para dejar de escribir mangas se debe a un problema familiar”.

Esto es… por encima del cadáver de la editorial, claro…
Según los mentideros del mundillo se publica que:

El creador de “Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba” regresará a la franquicia para un capítulo epílogo especial. Con Koyoharu Gotouge poniendo fin a la serie en las páginas de la revista Weekly Shonen Jump de Shueisha a principios de año (terminó en Mayo 2020), el volumen 23 y final de la serie se está preparando para su lanzamiento en Japón el próximo mes.

Se anunció que en el volumen recopilatorio número 23 del manga de Koyoharu Gotouge, “Kimetsu no Yaiba”, se añadirá un capítulo epílogo de 14 páginas. El lanzamiento está programado para el próximo 4 de diciembre en Japón.

Pero todo ha resultado ser una cagada de planificación de la editorial que intentan remendar como han podido, no es un capítulo especial, es la parte que no quisieron publicar cuando terminó el manga.

El cocodrilo ha hablado en persona:
“Me gustaría expresar mi gratitud ante todos los que me han apoyado hasta ahora. En su momento solicité a la editorial la oportunidad de publicar el capítulo final en la revista con su contenido completo, sin embargo, lamento mucho que esto no se haya podido realizar y que se tuvieran que quitar catorce páginas. El contenido del capítulo no cambiará drásticamente con estas nuevas páginas, así que no creo que vaya a ser un problema para los lectores. Nuevamente, me disculpo por esta serie de decisiones“.

Por supuesto que la editorial no quiere perder a la gallina de los huevos de oro, ya se ha anunciado que Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba tendrá dos adaptaciones a videojuego, Una para smartphones y otra para PS4.

Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba – Keppuu Kengeki Royale será un título free-to-play para smartphones iOS y Android que llegará a Japón en 2020. Se trata de un multijugador asimétrico en el que los jugadores tendrán que sobrevivir en grupos de demonios o cazademonios.
Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba – Hinokami Keppuutan se lanzará en Playstation 4 en el año 2021 en Japón y la descripción apunta a un hack-and-slash o un juego de acción protagonizado por el propio Tanjiro.

Y está claro que el pelotazo que ha pegado, ha sido demasiado para que el mangaka pueda digerirlo.
En una información dada a conocer por el sitio web japonés Otakomu (y traducida por la web Anmo Sugoi), se ha mencionado que Gotouge tendría problemas personales y familiares serios que la obligarían a mudarse a vivir fuera de Tokio, llegando incluso al punto de retirarse de la industria del manga.

Al consejo de administración de la editorial le va a dar un infarto del disgusto…

Pendientes de Kagura para respiración solar

Y a pesar de todo el drama con el manga, (que no he leído pero que se le supone la calidad como el valor en la mili), ha sido la serie de anime la que lo ha disparado todo.

No voy a hablar aquí de Ufotable, eso me lo guardo para la película (si, hay una película y ha traído cola…).
El que no sepa lo que significa esa palabra sagrada es que ha vivido debajo de una piedra y solo le queda ir en busca del Santo Grial (…nunca mejor dicho…).

La serie es un rayo de luz divina y un roce de batir de alas de ángel, o lo que es lo mismo, un atisbo de perfección… con matices si, pero resulta difícil toserle a la historia, quizá solo a algún personaje rubio que se merece un par de yoyas cada dos minutos pero que en el gran cuadro de la historia aporta su granito de arena para que todo cuaje como un flan perfecto.

Con la música como caramelo. Yuki Kajiura lo ha vuelto a hacer, le ha dado emoción y velocidad y un sonido suave como un rayo de luna en mitad de la noche, igual que hizo en Kara no Kyoukai: the Garden of sinners (bueenooo, cassiiiii, es que aquello era algo fuera de este mundo). Y curiosamente a pesar de ser una banda sonora a dos brazos, la otra pata de la ecuación ha dado la talla: Go Shiina, es un compositor y arreglista de música japonés, conocido principalmente por su trabajo en videojuegos pero que no es precisamente un novato en bandas sonoras…
Juni Taisen: Zodiac War (2017)
God Eater (2015)
Kyōsōgiga (2013)

Aunque a partir de ahora se le recordará por la magnífica banda sonora que ha creado tanto para la serie como para la película. Se agradece el telón de fondo que suena detrás de la imagen, remarcando y dando emoción, una orquestra que suena épica y triunfal aunque ambos, tanto Kajiura como él no han olvidado el toque tradicional que nos recuerda constantemente que todo esto es una historia que pasa en Japón y que se puede saborear como una pieza del mejor sushi (esos coros a lo Kenji Kawai pero más suaves, con aire tradicional, casi puedes ver el kimono y la tez blanca de polvos de arroz…).

La que también ha hecho bote ha sido la solista Lisa, que se ha encargado del opening y del ending de la serie (el que más me gusta) y que los ha convertido en un éxito total.

Es casi como si alguien le hubiera puesto un hechizo permanente de buena fortuna a todo el asunto…
No recuerdo un pelotazo tan gordo desde los tiempos de Harry Potter… Supongo que One Piece podría ponerse celosa y decir “pues a mí no me llega ni a los talones”, pero me da la sensación de que estamos comparando peras con manzanas y que no tienen nada que ver.

No he visto One Piece, esto es, no he pasado del episodio 4 y con casi mil episodios ya juega en otra liga totalmente distinta. Sí, ha tenido éxito, mucho éxito… un éxito brutal, pero… ¿One Piece te ha hecho llorar alguna vez?.

Y no, Kimetsu no Yaiba no es un dramonazo al uso, es trágica, y dura a ratos pero también te hace reir hasta rodar por el suelo, y es tierna y desesperada y seria y totalmente cómica a veces gracias al de las yoyas y a la mejor arma secreta que me he encontrado en la vida en una serie, el jabalí, bueno, el que lleva puesta una cabeza de jabalí que es como un cacho de carne con ojos y que va a piñón fijo a darse de hostias con todo el mundo bufando como los miuras, pero que junto con Tanjiro y con el rubio consiguen crear un trío con una química tan tremenda que casi se roban la historia… y hay mucho que robar.

Se nota cuando ves que se ha creado un clásico porque el mundo, el universo donde se mueve todo, ves que funciona como un todo perfecto. Los buenos son buenos y los malos son muy malos pero todo tiene su función y encaja como el ying y el yang. La pobre Nezuko ha caído en la zona gris pero resiste valerosamente gracias a su naturaleza y a esa joya de hermano que tiene.
Tanjiro es uno de los personajes más geniales que se han creado últimamente. Es inconmensurablemente bueno… sin resultar ñoño, eso es una hazaña prácticamente imposible pero él lo consigue sin despeinarse. Aunque a más de uno he visto quejarse del exceso de empatía que tiene con los demonios. Es que si no fuera así, no sería Tanjiro, por eso consigue conmover a todo el mundo. Tanto los buenos como los malos, todos ellos tienen historias pasadas, que no justifican lo que hacen pero que de algún modo lo explican.

Y luego están las peleas. Más de uno se ha puesto a dar saltos y a tocar pitos y palmas para celebrarlo. Yo no había visto algo así desde Naruto Shippuden… y se agradece, ya estaba empezando a pesar la sequía. (Kakashiiiiiiiii… ¡¡¡te queremoooooos!!!)

La respiración de concentración completa tiene el mismo nivel que cualquier ninpo de Jiraya sensei y la belleza de la gran ola de Kanagawa de Hokusai. La técnica de combate convertida en una obra de arte, cada uno de los 10 movimientos de respiración de agua es puro Ukiyo-e.

Pero no solo se trata del trío central de personajes y de lo kawaii que resultan los ruiditos que hace Nezuko aunque no hable, con esos ojos que tiene ni falta que le hace.

Lo que consigue que la serie sea un bloque compacto son los dos ejércitos que defienden tanto el bien como el mal.

Los asesinos de demonios (鬼殺隊 Ki-satsutai) es un término que designa tanto a la organización, cuya misión es proteger a la humanidad de los demonios, así como a los guerreros que la componen. Ha existido durante mucho tiempo y los Pilares (柱 Hashira) son los nueve espadachines más poderosos entre los cazadores de demonios. (se podría hablar largo y tendido de la personalidad de cada uno de ellos aunque a Tomioka Giyū se le puede resumir con una sola palabra: ¡¡¡kakkoiiiii!!!).

Muzan Kibutsuji sería el primer demonio y, con su sangre, puede convertir a los humanos en demonios (va bastante más allá de la maldad habitual… como tres pueblos).
Las Doce Lunas (十二鬼月 Jūni kizuki) son los doce demonios más poderosos bajo el mando de Muzan Kibutsuji. Se dividen en dos grupos, lunas superiores y lunas inferiores, cuyo nivel y número está marcado en sus ojos.

Está claro que Naruto nunca habría sido lo mismo sin Akatsuki y sin Itachi Uchiha. Y así tenemos el equivalente oscuro con la misma intensidad. El drama y la batalla épica están servidos.

Aquí la misión está clara, hay que llegar como sea al episodio 19 y contener la respiración…

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