Ikkitousen

Invencible. Aquel que puede enfrentarse a 1000 enemigos al mismo tiempo. Esto es Ikkitousen, donde los destinos de los héroes que lucharon hace 1800 años por la unificación de China se repiten. Pero no os llevéis a error: No hay ni reinos ni guerreros, ¡sino institutos y chicas con cuerpos esculturales y muy poca ropa!

Antecedentes históricos: los Tres Reinos

China, finales del siglo II. La mala administración del país y el descontento de la población hacen vislumbrar un cercano final para la, hasta entonces, intocable Dinastía Han. En el año 184, se prendió la mecha de las movilizaciones contra el gobierno, con la llamada “Rebelión de los Turbantes Amarillos”, liderada por el hechicero Zhang Jiao. Los Han movilizaron a su ejército y acabaron rápidamente con el líder rebelde, pero a partir de ese momento ya no habría vuelta atrás. Así, aprovechando la división interna y la corrupción de la Corte, Dong Zhou se hizo con el poder, iniciando un periodo de tiranía mantenido gracias al poder de su numeroso ejército. Ante esta situación, se formó una alianza entre diferentes líderes regionales (Yuan Shao, Cao Cao, Liu Bei, Ma Teng), que se enfrentó en diferentes batallas al dictador. Finalmente Dong Zhuo fue derrotado, y la coalición se deshizo. En el año 200, y ambicionando cada vez más poder, Cao Cao se enfrenta a su Némesis (y antiguo aliado) Yuan Shao, al que derrota en la batalla de Guan Du. Tras la muerte de su mayor obstáculo, Cao Cao inició una guerra de conquistas por toda China a favor de la expansión de su reino, Wei, hasta que fue detenido en la batalla más famosa de la época, La Batalla de la Pared Roja (Batalla de Chi Bi), por la unión de los otros dos grandes líderes, Liu Bei y Sun Quan. Así, entre los años 220 y 222, se forman los tres grandes reinos que lucharían por la unificación del país bajo sus propios principios: Wei (Cao Cao), Shu (Liu Bei) y Wu (Sun Quan). Durante todas estas guerras surgieron grandes héroes cuyas hazañas no serían olvidadas, a pesar del paso del tiempo.

Esta es la base histórica a partir de la cual Yuji Shiozaki comenzará la trama de Ikkitousen, aunque como veremos, le dará un aire mucho más “festivo”. Si os interesa saber más sobre esta época (os lo recomiendo) podreis hacerlo descargando de Internet la novela “Romance of the Three Kingdoms” o jugando a los videojuegos de la saga “Dynasty Warriors” (Koei).

La Historia reconvertida

Japón, siglo XXI. Los espíritus de estos héroes chinos han quedado encerrados en “magatamas”, unas piedras preciosas que ahora portan algunos estudiantes de secundaria japoneses: los llamados Guerreros. Dependiendo de la magatama que hayan heredado, su poder será mayor o menos, pero todos ellos compartirán inevitablemente el mismo destino que sufrieron los héroes de sus piedras. Uno de estos guerreros es nuestra protagonista, Hakufu Sonsaku (reencarnación de Sun Ce), una chica bastante lerda que llega al instituto Nanyou con el objetivo de aumentar sus habilidades para la lucha; Hakufu no es más que una nivel E (el nivel de poder más bajo), pero guarda un poder latente tan tremendo que sería capaz de enfrentarse incluso a los guerreros más poderosos. Se encontrará allí con su primo, Koukin Shuuyu (Zhou Yu), que tendrá que estar pendiente de ella en todo momento, como si de un padre se tratase (y es que como ya he dicho, la edad mental de Hakufu no se corresponde en absoluto con la de su cuerpo…). Pese a que, en un primer momento, el único objetivo que tenía Sonsaku era el enfrentarse a oponentes poderosos, pronto descubrirá el funesto destino que le espera por su magatama y hará todo lo posible para evitarlo, algo que, en su momento, acarreará ominosas consecuencias.

La trama de Ikkitousen comienza durante el intento de dominación de todos los institutos por parte de Chuuei Toutaku (Dong Zhuo), que conspira con el objetivo de eliminar a todo aquel que pueda molestarle. Sin embargo, el destino siempre se repite, y Toutaku es asesinado de nuevo por Housen Ryofu (Lu Bu, considerado el guerrero más temible de la época de los Tres Reinos), uno de sus subordinados, como parte de un complot para acabar con su vida. Pese a que, al principio, la historia puede resultar algo superficial y aburrida, a medida que va avanzando gana en interés y profundidad, en parte gracias a la aparición de grandes héroes como Moutoku Sousou (Cao Cao), Gentoku Ryuubi (Liu Bei) o Unchou Kanu (Guan Yu), y al progresivo aumento de la violencia de los enfrentamientos, que poco a poco van recreando las antiguas batallas reales.

Pese a la épica historia en la que se basa, Ikkitousen toma unos derroteros muy diferentes: la mayoría de los guerreros son chicas con inmensos pechos, faldas minúsculas, amplísimos escotes y sin ningún pudor a la hora de mostrar carne. No en vano, podría decirse que lo importante en un enfrentamiento no son las dos contrincantes, sino el tiempo que tardan en rasgarse las vestiduras (en sentido literal) y enseñarlo todo; porque no esperéis algo como Love Hina, donde los “puntos críticos” femeninos siempre aparecían, de alguna manera, escondidos: aquí se muestran los cuerpos desnudos de forma gratuita, sin ninguna necesidad, y cuanto más, mejor. Pero la cosa no se queda ahí: a lo dicho anteriormente hay que añadir desnudos de niñas de corta edad, escenas de cama y otras de aun más alto contenido sexual, que no reproduciré aquí…
Aparte del manga, también existe un anime de 13 episodios de duración, que sólo ocupa la primera parte de la historia.

En mi opinión, Ikkitousen no pasa de ser una serie más dentro del shônen más “heavy”. Es cierto que tiene (o más bien, está basada) en una historia real y de gran interés, pero tanto desnudo acaba desvirtuando la trama. Pero ojo, eso no es un fallo, sino que es lo que realmente Shiozaki quiere ofrecer al lector. Avisados quedáis.

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