La serie de la que os hablaré esta vez es una de esas que, a primera vista, cualquiera sabe donde encuadrar: Gravion es una serie de mechas al uso, en el más estricto sentido de la expresión. Sin embargo, tiene algunos pequeños detalles que le dan una cierta personalidad propia, y que iremos viendo a continuación.

Eiji Shigure es un chaval que se infiltra disfrazado de mujer en el castillo de Klein Sandman, un multimillonario que en esos momentos está celebrando una recepción oficial en él. La hermana mayor de Eiji, Ayaka, había comenzado a trabajar tiempo atrás en dicha fortaleza, y desde entonces, no se había vuelto a saber nada de ella; por ello, ni corto ni perezoso, Eiji decidió ir a averiguar lo que ocurría por sí mismo. Explorando el castillo, llega a una extraña habitación, en la que se encuentra con Touga Tenkuji, un tipo de lo más sospechoso. Tras una serie de rápidos sucesos, Eiji se encuentra de repente, sin comerlo ni beberlo, pilotando una nave de combate en plena batalla contra una especie de robot extraterrestre, situación que marcará un nuevo punto de partida en su vida, gracias a la cual conocerá nuevos compañeros y descubrirá inconfesables secretos que tal vez puedan arrojar algo de luz sobre la desaparición y sobre el paradero actual de su hermana.

Cuando uno comienza a ver Gravion, rápidamente se le enciende la lucecita de reconocimiento de género, pues no hablo en balde cuando digo que es una “serie de mechas”:

En primer lugar, nos encontramos con un gran robot, el Grand Kaiser, cuya función es proteger la Tierra frente cualquier invasor. Si una batalla se pone fea, se unen a sus brazos y piernas unas naves de combate, llamadas Grand Diva, dando lugar al verdadero aspecto del “héroe”, el conocido como “Ultra Dios de la Gravedad”, Gravion.

En segundo lugar, tenemos a los malos. En Gravion, esta función la desempeñan los llamados “Zerabaia”, unos robots procedentes del espacio exterior que visitan periódicamente nuestro planeta con el objetivo de destruirlo (aparentemente, sin razón que lo justifique). Como es de rigor, aparecen de uno en uno, para que el mecha protagonista pueda gozar siempre del sabor de la victoria. Para enfrentarse a ellos, y como tampoco podía ser de otra manera, Gravion utilizará como armas las diferentes partes de su metálico cuerpo, mediante ataques que los pilotos activarán a viva voz, dando lugar a los espectaculares “Graviton Pressure Punch” (el ¡Puños-Fuera! de toda la vida), “Graviton Sword”, “Graviton Crescend” O “Graviton Missile”.

En tercer lugar, tenemos a los buenos “no-robóticos”, más conocidos como humanos, personas, seres vivos… En esta serie, el jefe es el multimillonario Klein Sandman, director de una organización no-militar secreta que se esconde en el más profundo anonimato y que muestra una magnificencia digna de reconocimiento, pues protege la Tierra sin pedir ni obtener nada a cambio. Dicha organización está compuesta casi en su totalidad por un grupo de sirvientas de lo más interesante, cosa que no suele verse muy a menudo en este tipo de series.

Como podéis ver, no falta nada ¿verdad? Sin embargo, algo que aleja a Gravion de otros animes del género (a parte de las sirvientas) es el hecho de que el mecha principal se ensambla y realiza ataques siempre basándose en la fuerza de la gravedad y en su aprovechamiento para usos militares (de ahí el nombre de Ultra Dios de la Gravedad, Choujuushin, que lleva la serie en su nombre original); debido a esto, no todo el mundo puede ser piloto de Gravion, sino tan sólo aquellas personas que dispongan en su cuerpo de un extraño elemento conocido como G-Factor.

A continuación, hablemos someramente sobre los personajes principales. No están todos los que son, pero sí son todos los que están:

Eiji Shigure: piloto del G-Attacker (pie derecho). Tiene un carácter fuerte y en ocasiones violento. Le cuesta acatar algunas órdenes, pues muchas veces no comprende la manera de actuar de Touga o Sandman.

Mizuki Tachibana: piloto del G-Attacker (pie izquierdo). Posee un inmenso par de… “razones” para estar en la organización. Carga a sus espaldas con un oscuro pasado que guarda cierta relación con Eiji.

Luna Gusuku: piloto del G-Driller (puño izquierdo). Una chica de carácter, que está siempre discutiendo con Eiji. Su padre, ya fallecido, había trabajado en el castillo a las órdenes de Sandman.

Eina: piloto del G-Driller (puño derecho). Es la más débil del grupo. Es bastante torpe y miedosa, y se pasa el día pidiendo disculpas. Es la “representante” de las sirvientas en el pilotaje de Gravion.

Touga Tenkuji: piloto del Grand Kaiser, el “esqueleto” o cuerpo principal de Gravion. Ha vivido desde que nació en el castillo de Sandman, preparándose a conciencia para convertirse en el piloto principal del mecha. Nunca ha salido de la fortaleza, y su falta de relaciones sociales podría jugarle eventualmente una mala pasada al grupo. Pese a ello, es una persona agradable e inmensamente amable y atenta. Eiji y él son las dos caras de una misma moneda.

Uno de los puntos a favor de Gravion es el desarrollo de su argumento, que pese a ser soso y supérfluo al principio, va ganando enteros a medida que avanza, hasta llegar al espectacular decimotercer y último episodio (que no es un verdadero final, pues la serie tiene una segunda parte, titulada Gravion Zwei). Otra cosa positiva es la inclusión de un gran sentido del humor en diferentes momentos, así como de un ligero erotismo (no sólo por parte de las chicas), que dejará contentos a ambos sexos. Además, Gravion cuenta con un opening sencillamente espectacular, “Nageki no Rosario”, de JAM Project, uno de los mejores, sino el mejor, que he tenido la oportunidad de escuchar.

En cuanto a aspectos técnicos, recalcar que estamos hablando de una producción del estudio Gonzo, uno de los punteros en cuanto a animación 3-D se refiere. La calidad visual de Gravion, por tanto, queda fuera de toda duda, como demuestran otros animes de la compañía (Full Metal Panic!, Vandread). El director y guionista es Obari Masami, partícipe de otros proyectos de calidad como Fatal Fury, las OVAs de Bastard!! o Virus. El diseño de personajes corre a cargo de Makoto Uno, que desarrolló la misma función en el anime de Love Hina. Los diseños mecánicos nacen de las manos de un maestro en el tema, Okawara Kunio (los mechas de la casi totalidad de la saga Gundam llevan su imprenta), mientras que la música ha sido compuesta por Nanase Hikaru (Naruto, Super Gals!, Angel Sanctuary).

Personalmente, he de decir que Gravion me ha encantado, y estaría dispuesto a recomendarla sin tapujos; sin embargo, sé que no a todo el mundo le atrae este género. Hablando de forma objetiva, la serie cumple con su cometido de entretener e incluso va un poco más allá, alcanzando momentos de gran calidad. Si os gustan mínimamente los mechas, Gravion os enganchará sin ninguna duda; si no se da el caso, no me atrevo a deciros que no os gustará. Dadle una oportunidad.

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