Final Fantasy XIV – Razas

Final Fantasy XIV cuenta con un sencillo pero completo sistema de creación de personajes. Esto permite a los jugadores personalizar sus avatares, lo cual permite mayor implicación en el juego.
Una vez que se ha seleccionado un trabajo y un clan, los jugadores pueden proceder a elegir entre una amplia variedad de tipos de cara y peinados. A partir de ahí, la apariencia del avatar se puede detallar en cuanto a pelo, color de piel y ojos, la forma de la boca, la nariz y de los ojos. Además de esto, se puede personalizar el personaje hasta el punto de poder ponerle características individuales tales como cicatrices o tatuajes, lo cual hace que las posibilidades sean casi infinitas.
Además de todo esto también se podrá seleccionar la raza de tu personaje, pudiendo elegir entre 5 razas diferentes:

Los Elzen – Nobles y refinados –

Los Elfos son tradicionalmente nómadas que en otros tiempos reclamaron el dominio exclusivo de Eorzea. Convencidos de la preferencia por parte de los dioses, llegaron a desarrollar un profundo sentido del honor y orgullo.
Se caracterizan por su altura, físico delgado y miembros alargados, lo cual es parte de la exitosa adaptación a los diferentes hábitats de la tierra. De hecho, se dice que sus orejas son muy sensibles y puedes discernir el chirrido de un ratón de campo a una distancia de varios Malms.
Los Elfos percibe la inmigración de los Hyur como equivalente a la invasión, y como resultado los dos comparten un pasado plagado de guerras. En la actualidad, sin embargo, se puede ver que coexisten pacíficamente, con la excepción del solitario Elfo Duskwight.

Los Lalafell – Más inteligentes que altos –

Originalmente, los Lalafell eran un grupo de agricultores que habitaban las islas fértiles de los mares del sur. Con la introducción del comercio transmarino, pronto encontraron nuevas rutas comerciales a través de Eorzea. Ahora son una de las razas mas pobladas y bien establecidas de toda la región, aunque siguen siendo reacios a los climas fríos.
Los Lalafell poseen una increíble agilidad y sus piernas aparentemente débiles son capaces de llevarlos a largas distancias sobre cualquier terreno. Además de esto, muchos de ellos son conocidos por su desarrollada inteligencia y astucia.
Son una raza que le da gran importancia a los lazos familiares, pero aun así no son hostiles con los extranjeros, por esto es por lo que siguen compartiendo unas prósperas relaciones con las demás razas de Eorzea.

Los Hyur – La diversidad en Números –

Son la mayor población en Eorzea, que vino de los continentes y las islas vecinas en tres grandes oleadas migratorias. Con ellos trajeron una tecnología sofisticada y compleja, además de un espíritu templado por la amplitud del mundo exterior. Rápidamente se convirtió en una fuerza impulsora del progreso cultural, y ahora están a la vanguardia de los avances en la civilización de Eorzean.
Una de las fortalezas del Hyur es la asombrosa variedad de lenguas y las instituciones sociales que presentan. Esto se dice para dar cuenta de su firme convicción en las libertades individuales, aunque también se da lugar a una relativa falta de solidaridad y cohesión del grupo.
En la actualidad, existen dos grupos distintos los Hyur: Los Highlanders, habitantes de zonas montañosas, y los Midlanders, que residen en las elevaciones más bajas.

Los Roegadyn – El tamaño importa –

Los Roegadyn son un pueblo marítimo cuya mayor concentración se encuentran en los mares del norte, ya que es por ahí por donde llegaron a Eorzea.
Son de constitución musculosa y se caracterizan por el énfasis cultural que tienen, por su competencia y valor inquebrantable, a pesar de esto, también se pueden encontrar individuos tímidos.
Los Roegadyn de alrededor de la zona de Limsa Lominsa son típicamente marineros que hacen escala en puerto, pero muchos también se han asentado de forma permanente, convirtiéndose en mercenarios, guardaespaldas, o incluso piratas. A lo lejos, en el fondo de las montañas de Ul’dah, existen clanes de solitarios Roegadyn que son conocidos como “Hellsguard” (Guardianes del infierno), ya que se dice que dominan las artes mágicas.

Los Miqo’te – Una tribu de Uno –

Durante la Edad de Endless Frost, como los mares se convirtieron en hielo y el paso sobre ellos se hizo posible, Eorzea vio una afluencia de fauna extranjera sus costas. Esto a su vez atrajo a los pueblos cazadores, los cuales subsistían sobre ellos, los actuales descendientes de estos pueblos se conocen hoy como los Miqo’te.
Desde entonces, el Miqo’se te ha dividido en dos grupos físicamente distinguibles: los diurnos, “buscadores del Sol” (Seekers of the Sun) y de los nocturnos, “custodios de la Luna” (Keepers of the Moon). Ambos grupos comparten un magnífico sentido olfativo y unas piernas musculosas, resultado de una larga evolución orientada hacia la caza y la depredación.
Son relativamente pocos en número, mantienen una mentalidad de grupo insular, que tiende a evitar el contacto con las otras razas. Muchos de ellos llevan estilos de vida aislada, aunque residan en las ciudades más pobladas.

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